En ocasiones es mejor reir que llorar, sobre todo cuando el absurdo lo rodea todo.
En la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres, irónicamente, parece ser que las comunicaciones no andan del todo bien. Si no, cómo explicar que si un alumno llega un minuto atrasado a clases no pueda entrar al salón, sabiendo todos que hoy en día el tráfico en Lima es insoportable e impredecible. Y me pongo como ejemplo. Mi centro de trabajo, en el centro de Lima, está a una hora en taxi (aveces minutos más) de la universidad que está ubicada entre las avenidas Tomás Marzano y República de Panamá. Además de presupuesto que debo tener para la movilidad, las dos o tres veces que he llegado "tarde" (un minuto o cinco), simplemente no he podido entrar. Ni al Decano, ni a los guardias de seguridad, ni a nadie le interesa si uno se dio en la cara con una pista rota, con una calle cerrada o con una policía infame que detiene el tránsito por 20 minutos. Simplemente la clase, la inversión de ese día se perdió.
Sería bueno que, las autoridades de esta casa de estudios tengan ciertas consideraciones con los horarios (ya que no estamos en kindergarden) para la entrada a clases pues, en esta etapa, el que quiere estudiar estudia y el que no simplemente no lo hace. Sería bueno también que, dichas autoridades se den cuenta de que no estamos en Suiza o Noruega, donde los horarios están establecidos de tal manera que ciertamente nadie puede llegar tarde, porque todos saben a que hora pasará el autobús y en dónde se realizan obras, etc.
Hace unos tres años estuve en Suiza y lo digo con esa certeza, no tenía contratiempos en mis salidas y llegadas en autobús. Pero estamos en Lima- Perú. Por más previciones que se tomen, (muchas veces saliendo de mi casa con dos horas de anticipáción, no basta). Si no pase por Córpac, Javier Prado, Puente Nuevo, Vía expresa (que ya no tiene nada de expresa, etc) y verá que no miento.
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Es cierto, actualmente Lima está como si hubiera sido bombardeada y el tráfico que si antes era terrible, ahora es insoportable. Sin embargo, lo que no entiendo es la poca tolerancia en los horarios de la universidad, es importante que un alumno llegue a tiempo a sus clases, y puedo comprender que si un alumno llegue una hora o 40 minutos tarde no se le deje ingresar, pero sabiendo que hay alumnos que trabajan y hacen un gran esfuerzo para también estudiar, me parece injusto que no se les deje ingresar a clase por llegar algunos minutos tarde. La universidad no es como el colegio, en ella el alumno debe asistir a clases libremente bajo su propia responsabilidad, de nada sirve imponer reglas demasiado estrictas, como en los cuarteles del Ejército, pues eso lejos de acercar a los alumnos a la institución mas bien los aleja.
ResponderEliminarBueno es cierto, doy fe de esto, es una gran tontería estar sujetos a esta clase de horarios, que destruyen las libertades, quien quiera llegar tarde que llegue, quien quiera entrar al salón que entre, quien quiera salirse de el que lo haga, da lo mismo, y también estoy en desacuerdo con la, ridícula, vestimenta de algunos profesores, a los que también deberían aplicar esas, ridículas, reglas.
ResponderEliminarES CIERTO LAMENTABLEMENTE EN LIMA METROPOLITANA EL CAOS VEHICULAR ES HORRIBLE Y NUESTRAS AUTORIDADES NO HACEN NADA POR MEJORAR. ESPEREMOS QUE EL METROPOLITANO O MEJOR DICHO EL LENTOPOLITANO MEJORE EL CAOS
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